Es muy importante desarrollar hábitos saludables que nos permitan mantener una buena salud y que nos ayuden a llegar a viejos lo más jóvenes posible. Por ello te presento siete hábitos saludables y fáciles de aplicar en la vida diaria.
1. Toma un buen vaso de agua al despertarte y mantente bien hidratado durante el día.
El agua nos permite mantener un adecuado volumen de sangre y asegurar el buen funcionamiento de nuestro corazón, riñones y pulmones, el agua es necesaria en cada paso de nuestro metabolismo. Las múltiples reacciones químicas que se efectúan en nuestras células requieren de moléculas de agua para funcionar adecuadamente. Una persona crónicamente deshidratada sufre de debilidad, dolor de cabeza, desgano y somnolencia.
Un buen vaso de agua al despertarse asegurará el primer suministro de líquido de la jornada y nos dará el empuje necesario para empezar un buen día.
2. Haz treinta minutos de ejercicio al día.
El cuerpo humano esta hecho para mantenerse físicamente activo. Es importante romper círculos viciosos tratando de separar por lo menos 30 minutos al día para hacer actividad física. Si trabajamos en una oficina, es importante levantarse cada hora del escritorio durante 3 a 5 minutos, aunque sea para dar una vuelta a la oficina o subir las escaleras por un par de pisos, para evitar estar sentados todo el tiempo.
3. Programa siete u ocho horas de sueño cada noche
La falta de sueño no solamente causa irritabilidad nerviosa, falta de concentración y disminución de la productividad en la vida y en el trabajo, sino que también interfiere en la memoria y en el adecuado funcionamiento de nuestro sistema inmunológico o de defensa.
Cada persona tiene su número de horas de sueño necesarias, las cuales varían entre 6 y 9 horas por noche. Encuentra cual es la tuya y respétala.
4. Nunca comas en exceso. Modera las porciones en tus comidas.
Eso ha ocasionado que el tamaño de los platos sea cada vez más grande y que la sociedad haya hecho que la comida abundante se convierta en una norma social.
Lo cierto es que el exceso de ingesta de calorías nos está haciendo más obesos. Ya el 62% de los peruanos tiene sobrepeso u obesidad y el 23% de los niños entre 5 y 9 años tienen ya ese problema de salud. Disminuir la cantidad de comida que se consume es una necesidad absoluta y debe empezar en casa.
5. Elige verduras antes que carnes o snacks procesados.
Junto a la excesiva cantidad de alimentos que consumimos, la sociedad moderna nos inculca a elegir el tipo de alimentación equivocado.
Alimentos enlatados, embotellados y en bolsas plásticas, alimentos “listos” para ser puestos en el horno o en el microondas, bebidas excesivamente azucaradas y alimentos relativamente baratos llenos de grasa, azúcar y sal son consumidos ávidamente por gran parte de la sociedad moderna.
La consecuencia de esa mala alimentación son los altos niveles de sobrepeso y obesidad, con el consiguiente aumento de enfermedades del corazón, cáncer y diabetes en la población.
Cocina diariamente, usa ingredientes frescos, come poco y en compañía y elige una mayor cantidad de frutas y verduras.
6. Maneja bien tu estrés. Aprende a organizarte y a relajarte.
El estrés es considerado el veneno moderno de la sociedad.
El estrés agudo es la respuesta natural que tiene nuestro organismo ante el peligro y nos permite sobrevivir. Se caracteriza por una rápida elevación de dos hormonas: el cortisol y la adrenalina, producidas por nuestras glándulas suprarrenales. Esas hormonas nos preparan para la pelea o para la huida y causan cambios en el funcionamiento del corazón, del hígado, de los músculos y del sistema de defensa.
Aprender a reconocer “la raíz” del estrés, enfrentándolo con un plan de solución a corto, mediano y largo plazo. Organiza tus actividades en la casa y en el trabajo y programa un tiempo para la diversión. Esto es fundamental para combatir el estrés.
7. Hazte un chequeo médico al menos una vez al año.
Este consejo es vital si queremos llegar a viejos lo mas jóvenes posibles. Resulta que con la vida moderna y sus complicaciones (obesidad, estrés y sedentarismo entre ellas), han aparecido un grupo de enfermedades llamadas crónicas que casi no dan síntomas cuando se están desarrollando.
Algunas de esas enfermedades crónicas son el cáncer, la diabetes, las enfermedades del corazón y los trastornos de salud mental como la depresión y la ansiedad crónica, las cuales constituyen en este momento las principales causas de muerte y enfermedad en todo el mundo. Estas enfermedades se desarrollan lentamente y no causan síntomas hasta muy avanzadas en su desarrollo.
Tener la buena costumbre de visitar al doctor una vez al año para una conversación, un examen clínico completo del cuerpo y el uso de algunos exámenes de laboratorio pueden hacer que esas enfermedades se descubran a tiempo, antes de que causen complicaciones, lo que puede salvar nuestras vidas.







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